¿Humo blanco en Yerba Buena?.- En el Concejo Deliberante de Yerba Buena, algunos están preparando una fumata de la que pretenden desprender humo blanco. Si mantienen la palabra empeñada entre un grupo de ellos, es probable que, en los próximos días, convoquen a una sesión especial para tratar la asunción de Rodolfo Aranda, el candidato que, desde octubre del año pasado, reclama la banca que se encuentra vacía. Los dos peronistas del cuerpo, Héctor Aguirre y Walter Aráoz, habrían decidido inclinar la balanza. De ese modo, quedaría conformada una nueva facción (para esta cuestión), compuesta por ellos y por Javier Jantus, José Macome y Marcelo Rojas, los tres concejales afines al oficialismo local. Sus cinco voluntades les bastarían, en principio, para provocar la jura.

Las consecuencias.- De prosperar este acuerdo entre los ediles justicialistas y los hombres del intendente, Mariano Campero, se desvanecería el proyecto de resolución que, anteayer, habían firmado seis concejales para revocar la licencia que le habían concedido a Lisandro Argiró, el titular del escaño. También se esfumaría el proyecto para conformar una comisión que investigue el pliego de Aranda, ante dudas sobre su desempeño cuando estuvo al frente de la oficina de Sanidad Ambiental, el año pasado.

Sin mayoría.- Con la ruptura provocada por los justicialistas, no obtendrían los votos necesarios. Según trascendió, desde la Casa de Gobierno -entre otros interlocutores- habrían conversado con Héctor “Pilón” Aguirre y con Walter Aráoz.